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La Apehl traslada al Ejecutivo la dificultad de aplicación del Real Decreto-Ley de medidas urgentes extraordinarias frente al COVID-19 y reclama nuevas medidas

25.03.2020. La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Lugo (Apehl), en coordinación con la Confederación de Empresarios de Hostelería de España, organización empresarial que representa a los restaurantes, bares, cafeterías y pubs del país, ha trasladado al Ejecutivo la preocupación del sector ante las dificultades que están teniendo los hosteleros a la hora de aplicar el Real Decreto-Ley 8/2020, de 17 de marzo, aprobado por el Gobierno para hacer frente a la crisis del coronavirus, y ha reclamado la ampliación de medidas anunciadas para poder salvaguardar la continuidad de los negocios hosteleros.

En el documento de propuestas que se le ha hecho llegar al Ejecutivo, se explica cómo los empresarios hosteleros se están encontrando con numerosas dudas y obstáculos en relación a la aplicación y tramitación de los ERTEs, contemplados en el mencionado Real Decreto-Ley de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del coronavirus.

Precisamente este tipo de medidas tomadas por el Gobierno tienen por objetivo la flexibilización y agilización de los procedimientos de regulación de empleo y la mejora de la cobertura, tanto para los trabajadores como para los empresarios, con el fin último de aminorar el impacto negativo sobre el empleo y la actividad económica, pero “los hosteleros se encuentran con diversos obstáculos que impiden esa agilidad”, señala el presidente de Apehl, Cheché Real.

“Un ejemplo claro es que el acceso a los ERTEs varía a lo largo del territorio y que en muchas regiones las delegaciones de Empleo están exigiendo a los negocios aportar toda la documentación de los trabajadores, lo que alarga y complica indudablemente los trámites”, insisten en el comunicado.

Otro de los principales problemas es la obligatoriedad de comunicación a los trabajadores por parte del empresario del cese o disminución de la actividad del negocio. “Se están devolviendo Expedientes de Regulación Temporal de Empleo por defecto en la comunicación, cuando el anuncio del presidente del Gobierno del cierre de los centros de trabajo relacionados con la hostelería debería ser una notificación válida de por sí”,  aseguran.

Desde Apehl apoyan la idea de que “se necesita que el ERTE solicitado por la empresa, ya sea de reducción de jornada o de suspensión temporal de la actividad, sea automáticamente autorizado por la Autoridad Laboral, o al menos, que se conceda una autorización provisional de manera inmediata. Con esto se conseguiría no dilatar de manera innecesaria el procedimiento, ya que se considera proveniente de una causa de fuerza mayor”.

Otra duda que se le ha presentado al sector en relación al funcionamiento de los ERTES es la obligatoriedad por parte de la empresa de mantener los puestos de trabajo en los seis meses siguientes desde la fecha de reanudación de la actividad. “Es realmente difícil asegurar el mantenimiento de los mismos empleos en los seis meses siguientes al ERTE, puesto que los negocios se van a ver duramente afectados por el parón provocado por la crisis sanitaria”, señalan.

Además, reclaman otros asuntos que el sector viene reivindicando en las últimas semanas con el fin de garantizar la subsistencia de los negocios hosteleros, como la urgencia por buscar la flexibilización de la financiación bancaria y la renegociación de pólizas, las moratorias de las hipotecas y créditos con los bancos de préstamos o la suspensión total de la cotización de autónomos de hostelería, incluyendo la del mes de marzo, ante la falta de ingresos y liquidez que sufren estos empresarios hosteleros desde que se anunciara el cierre de los establecimientos.